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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Granitos | Nomás porque sí.

Foto: Mala foto.
Puedes deducir mucho de una persona por su manera de prepararse el café. Empezando por si se lo prepara o no. Es más, empezando por si te dice "depende".
Casuística y objetividad a parte...
Me he percatado que quien no le agrega azúcar y parte de esa reglilla un tanto peculiar, casi elitista, prefiere la claridad en el diálogo. Las cosas como son.
En cambio, entre más azúcar le pongas, más propenso eres a los rodeos al momento de entablar una conversación.
Si lo tomas caliente, bien hecho. Si lo tomas frío, ¿pero qué pasa contigo?
Si lo tomas descafeinado... espero que tengas un buen motivo.
Si lo tomas mientras vas de camino: o eres friolento o vas atrasado o vienes conmigo...
Si lo tomas en la barra o en la mesa: o meditas por la vida o aligeras la sesera.

Pero, si no te importa cómo lo tomas mientras lo tomes; si no distingues entre uno y otro más que por tu termómetro lingüístico; si bebes uno tras otro como bebes cualquier líquido o si simplemente ya te hartaste y abrirás otra página para ver sin ver, sin sorprenderte ni sorprender, distrayéndote sin querer saber... ¿Cómo vives sin vivir?

Nos percatemos o no, le damos mucha importancia a estas cosas, a las pequeñas alegrías con las que nos encaprichamos y las hacemos parte de nuestra rutina. Son nuestra confidencia, nuestras pequeñas grandes amigas. Poco nos queda sin ellas, y nada nos valen sin su risa.



domingo, 11 de mayo de 2014

Granitos | Breakfast at Vilagarcía de Arousa

Me he dado una escapadita a Vilanova de Arousa, villa natal de Ramón María del Valle-Inclán y de unas grandes amigas mías. A 10 minutos en carro se encuentra Vilagarcía de Arousa, la que menciona la voz del tren de A Coruña a Vigo-Guixar, y donde me veo pasando unos buenos días de verano...
Pues bien, ayer en la mañana pasé a una pequeña cafetería en la esquina más cercana y así comenzar mi paseo con propiedad. "Hola, ¿tendrás café con leche para llevar?", "Sí... -dos minutos después-: ¿Napolitana normal, napolitana de chocolate o croissant?". Croissant, siempre croissant...

La señora metió todo en una bolsita de papel. Todo. Croissant, azúcar, palito y café. Todo por el cómodo 1,20€ y con una mano más diestra que los empleados de restaurantes de comida rápida. Adorable.
Mi escena favorita de Breakfast at Tiffany's es la primera: Audrey luciendo su porte, su tocado y su distintiva gala disfrutando de un café y un croissant de cara a un sueño... Love it.
Finalmente, el paseo fue agradable, el café bueno y la gente muy amable. Un lugar para regresar.
Foto: Iria Viñas Abal, Illa de Arousa. 10.Mayo.2014

sábado, 7 de diciembre de 2013

Granitos | Buen café americano en Santiago de Compostela

Suena extraño, ¿verdad? Sí, sí, puedes leer el título otra vez, es cierto: buen café americano en Santiago de Compostela, Galicia... España... Así es, buen café estilo americano. 
Les cuento: Hace unas semanas fui a este lugar llamado "Cervecería 100 Montaditos" en busca del platillo típico del lugar. Un montadito, para quienes no lo saben, es como un mini-bocadillo y la particularidad de este lugar es que se especializa en la materia... ¡Hay de todo! Mi favorito es uno con salmón, queso crema y algo más (el número 77 creo o 78...) pero todos se ven deliciosos. Ofrecen otro tipo de alimentos, la mayoría salados, e incluso tienen una variedad de montaditos dulces, con chocolate, chispitas, nata montada, m&m, oreo... ¿A que suena bien?
Bueno, pues en un lugar así fue que encontré, by far, el mejor café americano que he probado en Santiago, y vaya que he probado una cantidad considerable. La historia comienza así: Ese día tuve un día largo, hice varias cosas, corrí mucho y hacía frío así que, en vez de pedir un refresco, agua o cerveza para acompañar mi selección de montaditos, pedí a la chica un café "sólo largo". "¿Americano?" preguntó y pensé «bien, alguien que sabe»; asentí y presté atención a cómo preparaba mi bebida. Voy a ser muy sincera: desde el año pasado me acostumbré a ver que los que preparan café en Santiago y en La Coruña sólo rellenan el filtro con café, lo aplastan con una placa del mismo molino, colocan el filtro en la máquina, presionan un botón y dejan el agua correr hasta que llegué a la medida de la taza. Sea americano, sea café solo, sea un solo largo... sea lo que sea y tanto descuido, en lo personal, me irrita pero, con el tiempo y prestando atención, te das cuenta de que ésa es la forma en que se hace el café en estos lugares. Es como la gente aprendió, es el modus operandi que todos aprenden... Sorprende, ¿no? Siendo el café (con o sin leche) algo tan importante en el día a día del español, habiendo tantas cafeterías, tantas máquinas, tantas mezclas a la venta... Causa impacto para cualquier extranjero, creo yo, al menos de los provenientes al otro lado del Atlántico.
En fin, por esta razón dejé de prestar mucha atención en cómo se prepara el café; entre más me concentro en ello más me irrito y se arruina el punto, ¿saben? Pues, observaba a la chica preparando el café y mi sorpresa fue: colocó la taza, apagó la máquina a la onza y después añadió agua caliente de la máquina hasta un centímetro antes de tocar el borde. Es decir, lo hizo como se debe. No me lo creía. Cuando preparas un americano en una máquina de cafetería, eso es lo que se hace. Preguntas "suave, fuerte o regular", calculas la cantidad de onzas necesarias y al resto de la taza, añades agua caliente. De esta manera NO QUEMAS EL CAFÉ Y NO LO ARRUINAS. Cuando me entregó mi tacita para que yo la llevara a la mesa, le dije "tú sí sabes preparar el café, ¿verdad?"; se rió y me dijo: "bueno, me gusta prepararlo como a mí me gusta, como yo lo tomo". Esperen que esto merece un destaque:

Me gusta prepararlo como a mí me gusta, como yo lo tomo.

Ésa es la clave, ladies and gentlemen. Ésa es la clave. 
Cuando haces algo con ganas, por mínimo que sea, se nota. El café estaba delicioso, y más con la idea de que esta chica de cabello corto bien estilizado estaba -tal vez sin pretenderlo- haciendo una diferencia. Está poniendo su granito de arena y sería bueno que todos empezáramos de una vez.

NOTA: Si alguien me puede recomendar un buen lugar para tomar café en Santiago, por favor que me lo diga en los comentarios. Me queda visitar el café Venezia donde fue premiado hace unos tres años el mejor barista de Galicia. 

lunes, 11 de noviembre de 2013

Granitos | Café de quiosco

Esta mañana iba camino a la Jefatura de Policía en Santiago de Compostela y en mi trayecto podía apurar el paso por la Alameda, donde están las Marías. En este parque hay un quiosco de revistas que ofrece "Café para llevar 0.85 €" de la marca Delta, originalmente portuguesa y de mis favoritas en general. Había dos hombres a la espera de ser atendidos y el primero estaba recibiendo su café. Fue en cuestión de segundos pero me detuve y alcancé a ver la crema de su bebida y no lo resistí. Debo decir también que justo esta mañana se nos acabó el café en casa y debo recordar pasar por más cuando vaya de vuelta...
En fin, cuando llegó mi turno le pedí a la señora un "sólo para llevar" y mientras me lo entregaba empezó a platicarme de la nada cosas como: 

"Te lo dejo así porque si le doy más a la  máquina tendrás mucha agua pero café... A mí me gusta negro, por eso sé..."

"Yo también lo tomo así porque no tolero la leche..."

"Si voy con alguien a tomar algo, vale, lo pido cortado o con una gotita... Es una manía mía, ponerle una gotita de leche al café"
                      
                "Sólo leche de soya, o de almendra o así"

Me dio gusto. Eso sí, el café me quedó más dulce que un merengue porque me pasé con el azúcar pero... No sé, un granito más.