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viernes, 21 de febrero de 2014

Coffee-break: David Rio Tiger Spice Chai®... Mi té chai.

Cuando no me apetece tomar un café, sea por el tiempo, sea por el ánimo, sea porque el momento o el sistema inmunológico no lo permitan, el té chai es mi primera opción. Es mi té favorito por su peculiar conjunto de especias, por su armonía posible con la leche y por la dulzura que permite. Para mí, un té chai es una conciliación, la perfecta combinación entre lo exótico de Oriente y lo clásico de Occidente; podrás considerarlo una exageración pero, ahora que me siento a escribir, pienso en la época los navegantes ingleses que iban y venían de India... En una primera reflexión, a lo mejor proviene de ahí...
En esta ocasión me limitaré a hablar sobre el producto presentado en la fotografía más abajo: "chai - Tiger Spice" por David Rio San Francisco. Es mi opción predilecta; en mi último viaje a México me encontré con su gama de té chai en el supermercado... me lancé a los sobres individuales -el azul Elephant Vainilla Chai y el naranja Tiger Spice- y no los solté hasta que pude probarlos en casa. Por cuestiones técnicas no probé el de vainilla pero ya lo tengo en mi lista de pendientes... Bueno, a los días fui por el bote de Tiger Spice de 398 g para traerlo conmigo a Santiago, disfrutando y lamentando el proceso de terminarlo porque, tengo entendido, no lo venden aquí.
Sé de buena fuente que ésta es una marca recurrente en las barras de café que ofrecen chai en sus menús e, incluso escuché varios comentarios sobre lo delicioso de esta bebida. Y, evidentemente, no podía evitar lanzar un comentario al respecto.
Espero compartirles próximamente una receta casera para preparar té chai -con y sin leche- pensando en todos aquellos que no conocen esta bebida o bien, simplemente quieren prepararlo en casa... Así que mantente alerta.

La pregunta del millón...

¿Qué es el T é C h a i?
Originario de India, se trata básicamente de una bebida elaborada a base de té negro o té verde que incluye cardamomo, clavo de olor, anís, canela, pimienta negra y jengibre. Puede prepararse con agua o leche, frío o caliente, e incluir vainilla, café, manzana o mango, en fin, varios añadidos.  

D a v i d  R i o  S a n  F r a n c i s c o  C h a i  T e a
Según la página oficial www.davidrio.com, todo comenzó en Japón con una línea de accesorios especiales para té y café; entre ellos, se encontraba el Elephant Vanilla, primeramente pensado para la tierra del sol naciente, actualmente distribuido en E.U.A., Singapur, Corea del Sur, Australia, México, Alemania, Escandinavia, Filipinas, Arabia Saudita, Japón, Guatemala, Guam, Canadá y Costa Rica.
Cabe añadir que David Rio posee una variedad interesante en un mercado tan competitivo como el de los tés y las bebidas instantáneas. Ahora, según los comentarios que he leído en distintas fuentes como Amazon o About.com (Food > Coffeetea), no hay comparación. Además de los tradicionales Tiger Spice y Elephant Vanilla, ofrece Orca Spice Sugar-Free Chai™, Flamingo Vanilla Decaf Sugar-Free Chai™, Toucan Mango Chai™, Tortoise Green Tea Chai™, Giraffe Decaf Chai™ e incluye las recientes Maple Moose Chai™y Power Chai® (dairy-free)Checa la página para que puedas encontrar una opción correspondiente con tu paladar.

D a v i d  R i o  T i g e r  S p i c e  C h a i ®

Foto: Pre y pos chai Tiger Spice. Love it.
Tomemos un momento para observar la presentación. “chai” nos dice todo, aparentemente diseñado para quien va por el supermercado y, buscándolo o no, se encuentra con esta opción. Colores llamativos, atractivos, con una propuesta que sin ser detallada a primera vista es correcta: “a rich and creamy mixture of black tea and exotic spices”.
El interior del bote… Cuidado. Uno, porque al retirar el aluminio y la tapadera del bote saldrá algo del polvo. Dos, porque huele sensacional.
Esta bebida es lo que proclama; sin embargo, hay algunos contras a destacar.
- P r o s -
En efecto, ya sea que utilices leche o agua, la bebida se mantiene dulce, cremosa, y resulta fácil identificar los distintos sabores que componen la mezcla. Además de su textura, destaca una sensación particular que de momento sólo puedo definir como “spicy”, por no sonar muy redundante, aparte de ser la segunda palabra que se me viene a la cabeza cuando lo pruebo… La primera es “yum”.
- C o n t r a s -
Una gran desventaja es la cantidad de producto necesaria para dar con el sabor deseado. Las instrucciones sugieren 3 cucharadas soperas por cada taza estándar, lo cual agota el producto rápidamente. Por otro lado, tarda en disolverse y pueden quedar sedimentos; una pena.
Finalmente, una gran desventaja para mí es que sólo un país de la UE posee el privilegio de ser distribuidora… uno en el cual no vivo. El día en que David Rio Chai Tea y yo coincidamos en España o Portugal, no daré cuenta de mi auto-control.

S u g e r e n c i a s
Foto: Chai y pan dulce casero
Antes de nada, cuando quieras prepararte un té chai de David Rio asegúrate de utilizar una cuchara totalmente seca para mezclar el polvo dentro del bote porque los granitos parecen separarse entre los más oscuros, los más claros y los casi semi-transparentes. Lamento no haber tomado una foto de esto.
Cuando calientes la leche, vigílala. La nata –la capita- puede atrapar algo del polvo y será muy difícil de disolver después.
Si quieres tomar menos de una taza estándar (por ejemplo, una de no más de 5 cm de alto), calcula la mitad del preparado, es decir, 1 ½ cucharada, pruébalo, y si lo crees necesario, agrega media cucharada más.

Como ya lo comentaba al principio de este post, esta es una buena opción para esos días en que café no parece la mejor opción. Personalmente, y tal vez cayendo un poco en el cliché, me preparo un chai cuando planeo trabajar por la mañana en casa o en las tardes cuando hace frío, llueve y me apetece algo acogedor. De hecho, supongo que eso es el chai para mí: un té acogedor. Cosa rara porque creo ser la única de mi familia que lo consume con tanta frecuencia… o que lo consume, simplemente. Tampoco mis amigos en Santiago suelen tomarlo; es más, me pregunto si lo conocen. No es tan común aunque hay un bar-restaurante, Hervor & Fervor, donde la variedad de tés es increíble y el chai ocupa un sitio bien merecido… Sí, sí, preveo una visita-post. ;)
Recomiendo acompañar tu chai –principalmente el David Rio- con un postre no muy dulce. Galletas de vainilla, muffins o cupcakes de plátano o blueberry, besitos de nuez, quizá, ¡a lo mucho!

Gente, me despido por ahora. Estoy muy atrasada con los posts pero he experimentado varias novedades que me urge compartir. Si alguien tiene alguna recomendación sobre marcas de café o té, alguna solicitud de receta u opinión sobre una película o libro, à vontade!
Creo que el siguiente post será sobre una receta casera para chai… Veremos.

¡Que aproveche!

Fuentes:
Wikipedia: Masala chai.

sábado, 5 de mayo de 2012

Opinión | Sobre las cápsulas de café

[Comentario personal]

A raíz de un artículo publicado en El País Semanal, hace poco más de un año, pensé en compartir la siguiente opinión sin pretender herir susceptibilidades y respetando el gusto de cada quién. 
Tras leer este párrafo anterior, podría pensarse "¿cuál es el asunto tan serio que se va a tratar aquí?", "¿de qué está hablando quien escribió esto?", "ay, mejor me voy al facebook...". Pues venga, el tema a tratar es sobre un elemento mucho más importante en la vida, más arcaico y que ha inspirado y seducido al mundo con su fragancia sutil y su poder silencioso.
El café.  
Sí es: Ese pequeño morenito partido a la mitad y que al pasarse por agua caliente, se cuela y nos envicia y nos acompaña en momentos de todo tipo. 
Personalmente, AMO EL CAFÉ. Y mi amor por él no es únicamente beberlo en alguna cafetería en particular, sino que me interesa conocer su cultivo, su cuidado, su cosecha, su variedad natural y la diversidad en que se prepara antes de presentarse en la taza del consumidor. 
Es por tal motivo, que capturó mi interés el artículo de la revista de El País del cual ya hice mención, escrito por Sergio C. Fanjul. El título es "Otra Forma de Hacer Café"; posteriormente se añade la siguiente introducción: "Cada minuto de 2010 se consumieron 12.300 tazas de Nespresso. Este es un viaje al origen de un fenómeno social que en 25 años se ha situado como la rama más rentable de Nestlé".
Curiosamente, hace casi un mes probé por vez primera esta -ya no tan- novedosa metodología. Un ristretto. La capsulita negra, introducida en una hermosa y brillante cafetera roja con un compartimento para agua y otro para leche, con lanceta para espuma incluida. Una maravilla de verdad esa máquina, cualquiera se siente atraído hasta por ese color tan vivo como un cafeto. Y tan sencilla de usar y limpiar, sin tener que pasar el trapo por la barra para retirar los granitos de café molido que se cayeron en su trayecto de la bolsa a la máquina en una cuchara temblorosa, por ejemplo. Uno, dos, y hasta tres click, y ¡listo! ¡Un café rápido y BONITO! Sin el exceso de espuma que a veces me desespera en el capuccino que me preparara el barista a dos cuadras del trabajo. Una no recorre dos cuadras por espumarse la cara y oler a leche.
Además sentí una ligereza en la conciencia cuando me repetí: No es como el café instantáneo. 
Pero... la bebida, a pesar de contar con las características de acidez, cuerpo, aroma, no me pareció que llegara a un "excelente café". Estaba bien, era esperable, y si probamos una segunda, tercera y cuarta taza (llegando a los parámetros del consumo diario de un finés), tendríamos la seguridad de que todas son iguales, el sabor no varía.
Precisamente ahí: no hay variedad entre un "dulsão do Brasil" y otro. No existe esa relación, ese pacto entre las manos de quien prepara y el granillo misterioso; tampoco hay ese cuidado en la medición del agua, y definitivamente no hay elemento sorpresa. No lo hay. En cambio, y quizás como consecuencia de nuestra globalización, hemos hecho un acuerdo: Sacrificamos las sorpresas por la rapidez, la economía de tiempo.

La gente ya no quiere canjear su tiempo por aquellos pequeños placeres. 


Preferimos a George Clooney con un cafecito instantáneo y de fondo musical sensualón, que a Juan Valdés y su familiaridad en el diseño. Claro, yo no me quejo si Clooney me invita un café, sinceramente, aunque él prefiera su Descafenatto (buscar el comercial)...

La cuestión de la novedad es una de las leyes básicas de todo negocio introductorio, y la perdurabilidad depende tanto en su marketing como en la calidad del producto. Sin embargo esta novedad posee como mantra la siguiente línea: "Lo que vendemos no es un café, es una experiencia" (conclusión del artículo de Fanjul).
Soy de la idea de que los cafés en cápsula proporcionan, efectivamente, rapidez, novedad, e inclusive una experiencia de vanguardia. No obstante, prefiero usar las cafeteras de antaño y divertirme con la cantidad de grano o el nivel del agua, buscar el balance perfecto para mi paladar, invertir unos minutos más en la elaboración de una bebida que acompaña mi tarde, sea sola o acompañada, conversando o leyendo algo por ahí. Me gusta caminar esas dos cuadras o tres o media sólo para ir a un punto del grandísimo mundo, pedir mi café como me gusta y esperar recibirlo mejor. Si me decepciono, bueno, ya lo intentaré de nuevo, pero al ritmo que me permite disfrutar las cosas, la virtud de lo inesperado, su riesgo.

Con licencia, 
buenas noches.